02 Jul

Una herida es un portal

portal

Comienzo este post sin saber cómo terminará. Sé que lo que pueda compartir si es sincero y verdadero impactara a más de una o uno. Ya tengo mucho sin compartirles, y en otros post he comentado que esta situación no me resulta fácil. Cuando no logro mantenerme consistente, como el no escribir en semanas, y no se diga en meses, saco el latiguito diría mi amiga Marta, y rara vez funciona. Menos en este periodo.

La última compartí que pasaba por un momento duro en mi vida, una separación de un matrimonio de 12 años, duelos, muchos cambios y muchas dudas de crisis de los 40. Cuando lo escribí pensé que pronto lo superaría, y meses después, después de terapia, de conversaciones invaluables con amigos y amigas, de mucho apoyo, y mucho crecimiento y aprendizaje, me siento listo para compartirles algunos descubrimientos de este largo proceso. Leer más

14 May

Necesito su ayuda

Estoy en un momento de mucha reflexión, de tomar nuevas direcciones en mi vida y a la vez fortalecer las cosas que contribuyen a la vida de otros. En este blog, el mensaje principal es reconocer que todas y todos aprendemos diferentes, y que existimos un grupo de personas cuya forma de aprender tiene retos en unas áreas, y fortalezas en otras. Siento que este blog me ayuda a extender este mensaje, y que varios quienes me acompañan en esta aventura se identifican al leerme. Definitivamente es un mensaje que quiero seguir impulsando. Leer más

17 Mar

Cuando se Escapan las Palabras

Hay momentos personales en donde no me alcanzan las palabras. Situaciones en donde hay que expresar frustración, tristeza, alegría. Me llegan una marea de pensamientos desordenados quizá durante una discusión, al expresar desacuerdo, al querer expresar formas de sentir, y en ese momento una se sobrepone sobre otra, todo parece importante, y confuso, y después de hablar, me quedo con la sensación de no haber sido claro, de dar pauta a que se malinterprete lo que dicho, o no decirlo todo lo que pensé importante expresar. Leer más

09 Sep

Perdone usted, no hay nada bajo de mi estima

Por muchos años, y a medida que aprendí a esconder mis dificultades con mayor dificultad, no era infrecuente escuchar a una persona bien intencionada cuestionar si mis dificultades no tenían que ver con la autoestima. Me tomó mucho tiempo poder contestarme esto. Desde joven hasta hace algunos años les creía. Pensaba que era yo. A medida que fue aprendiendo sobre visiones alternativas en la psicología (como la psicología critica, la psicología de la liberación o la terapia social) fui comprendiendo que la historia es más complicada. Leer más

17 Ago

Neblina Mental: Dolor, Salud y Nuestra Capacidad para Pensar, Leer y Escribir

Queridas y queridos lectores, tengo varios meses sin compartir. Típicamente me encuentro atorado, se me dificulta concentrarme, sentarme, y redactar. Esta vez fue diferente. Ha sido uno de los años más difíciles de mi vida. Comencé con problemas económicos, continue con problemas de salud, y finalmente culminó -espero- con una separación de un matrimonio de 12 años.

He recibido mucho apoyo de amigos y familia, soy un hombre muy afortunado. Sin embargo les narro todo esto no para contarles mis penas, sino para hablar de como un estado emocional de estrés, de dolor, de confusión, hizo que me resultara imposible encontrar la energía mental para concentrarme, para hilar ideas, para escribir. Leer más

11 May

Celebrando a las madres de disléxicos….sobretodo a una

Este es un post que me ha tomado tiempo escribir, ha sido el más difícil. Lo tenía en mente desde el inicio de heterolexia. Es complicado puesto que no hay nada que pueda escribir que refleje con justicia la importancia del  apoyo de mi familia para que llegara a tener los logros que he tenido. Esto especialmente de mi madre. Hoy que en México celebramos el día de las madres (el 10 de mayo), creo que ha llegado el tiempo. Leer más

08 May

De nuevo atorado

Esta vez me encuentro muy atorado para escribir, tengo semanas y semanas asi, y me frustra y me enoja. Es mi relación con la escritura, momentos de abundancia y momentos de escasees. Pero es una escasees que me afecta mucho, en términos personales, profesionales, en mi seguridad. Me pegan duro estos momentos. 

Me siento atrapado en una espirar que se alimenta por si misma, en donde no escribir, me causa ansiedad por no escribir, y escribo menos, y así, una y otra vez hasta el hartazgo. 

Se que parte de superar esto es restarle poder a dicha espiral hablando, comentando mis dificultas, estas frustraciones y es así como les escribo de nuevo, demostrando que mis dedos no están tiesos para escribir, ni tampoco mis ideas y experiencias que deseo compartirles.

Me va ayudar que me manden buenos deseos y animos. 

¿Alguno de ustedes vive algo semejante?

Saludos

Miguel C.

26 Mar

La Disenseñanza

Lo que limita a los alumnos con dislexia muchas veces no es su condición (o discapacidad primaria), sino cómo el entorno responde a estas diferencias en aprendizaje (discapacidad secundaria). Los estudiantes no solamente viven una condición (dislexia) que los pone en desventaja con respecto a otros alumnos, sino que dicha desventaja es magnificada por un entorno que enseña y evalúa sin ser sensible a diferencias en el aprendizaje. Para esto último tendremos que reconceptualizar a la dislexia que se ve como un problema individual (como si se tratara de una biología defectuosa) a uno institucional. Esta reconceptualización en un articulo noticioso reciente en EEUU (Rethinking How Students With Dyslexia Are Taught To Read) lo llamaron Disenseñanza, y creo que tienen mucha razón.

Hace unos días actualicé la sección de servicios en mi página (ver Testimonios). Agregue las estadísticas del número de pláticas que he ofrecido a escuelas, casi alcanzando los cien docentes de primaria, secundaria y preparatoria. Estoy muy orgulloso de este trabajo. En su gran mayoría he encontrado a maestras y maestros muy abiertos aprender, tomando conciencia respecto aciertos y errores al recordar cómo se relacionaron con alumnos con señales de dislexia (aunque hay que decirlo, hubo maestros que francamente no tenían el mínimo interés sobre el tema, pocos, pero los hubo). ¿Quiénes son los responsables de la disenseñanza?

Lo más fácil sería culpara a los maestros y maestras, sin embargo, seguido estos tienen que seguir mandatos que seguido son contradictorios. Por ejemplo, se les exige ser incluyentes, pero no se dedican los recursos necesarios para dotar a las escuelas con las herramientas para la inclusión (tanto materiales como humanas); por si fuera poco, también se les presiona para que sus alumnos destaquen en pruebas estandarizadas, promoviendo la uniformidad tanto de aprendizaje como en las opciones en la evaluación. Sobre las incongruencias de nuestro sistema educativos se pueden (y se han) escrito volúmenes.

Por lo menos en México, y estoy seguro que también en muchos otros países, la disenseñanza ocurre en el sistema educativo. En nuestro sistema educativo no se reconoce y ni se premia a las y los maestros que realmente se preocupan en crear ambientes inclusivos. Las capacitaciones que reciben responden más a las demandas y exigencias del centro del país o los mandos estatales, que en las necesidades locales. Con esto no digo que no se hacen esfuerzos inclusive en los mandos más altos, pero son inefectivos. De acuerdo con la Ley General de Educación en su artículo 41, la exclusión tendría que ser cosa del pasado, pero como mencionó un comentarista político, en México las leyes no son más que meras sugerencias. Hace poco pude ver la diferencia entre Argentina y México gracias a Corina, una amiga que ha defendido a capa y espada el derecho de educación de su hija, y apoyándose en una ley similar ha llegado mucho más lejos en su país que en lo que se llegaría en mío. No pretendo decir que todo es perfecto en Argentina, pero ha podido DEMANDAR la inclusión de su hija, cuando en México pareciera que te hacen el favor. No es raro que en nuestras escuelas se efectúen simulacros de inclusión, en donde no se les “excluye” en el sentido de mantenerlos en el plantel, pero sin los “ajustes razonables” y la aplicación de “métodos, técnicas, materiales específicos y las medidas de apoyo necesarias” que demanda el Artículo 41, resultando crear generaciones de alumnos que son entretenidos en el salón y no educados.

Aun a pesar del sistema, en los talleres he conocido a maestras y maestros extraordinarios que logran apoyar a sus alumnos que aprenden diferente a que salgan adelante académicamente, los hacen creer en su capacidad e inteligencia, y no se conforman con excusas que culpan a un sistema (que tiene muchas culpas) o se escudan argumentando la falta de apoyo de los familiares (que en varios casos es real).

Finalmente el articulo Rethinking How Students With Dyslexia Are Taught To Read destaca que inclusive en un país de primer mundo, el sistema educativo, que como institución muchas veces no tiene la necesidad de transformarse, es transformado por los mismos estudiantes y sus familiares que luchan por sus derechos a una educación digna. La ley ya existe en México, está en nosotros lo ciudadanos hacerla efectiva, esto sucederá a la medida que los afectados nos organicemos, demandemos y apoyemos al cambio en el sistema educativo, lo cual incluye aliarnos con maestras y maestros comprometidos con la inclusión.

 

13 Feb

Carta de Alumno con Dislexia a su Maestra: 30 Años Después

Querida maestra Gudelia,

Creo que estaría orgulloso de mi. Pero aún mejor espero que después de esta carta este orgullosa por ser la maestra que cambió la vida de un niño que odiaba la escuela pero amaba aprender. Leer más

11 Dic

Regresando a mi blog, sin reproches

Tengo tiempo sin escribir después de tener varios meses de ser consistente en este blog. Me sentía creativo, sentía que tenía temas que compartir. Después llegó un tiempo muy ocupado, y es como si me hubiera perdido. Solo que no me perdí. Ya les he compartido como seguido me inunda el pánico al escribir. Por tiempo me he sentido bloqueado. Me tomó tiempo reconocerlo, primero estuve seguro que tenía muchos pendientes importantes, los cuales los tuve, igual que antes, y de alguna forma podía compartir, y luego poco a poco, como el frio del invierno, la inseguridad de creer no tener nada interesante que decir. Luego culpa, dudas sobre mi capacidad, luego temor, luego más parálisis.

No quiero abundar mucho en esto, ya lo he escrito antes. No siento que pueda decir nada nuevo de este patrón. Como lo dije antes, no creo que sea particularmente interesante excepto que sé que no soy el único, pero no es algo que nos guste compartir, no es un tema de conversación común, es un tema de vulnerabilidad, es oculto, y es una lástima sentir que es algo que no se pueda expresar. Me incomoda compartir esto, me da miedo sonar débil, pero es importante hacerlo para sanar, para liberarnos de tener este peso de ocultar, de pretender que los cuestionamientos propios no están ahí. Esto no les pasa a todos y todas quienes vivimos con dislexia, pero sé que somos varios. Quiero retar mi silencio, quisiera que otros lo puedan hacer conmigo, tal vez no en un blog, pero si con gente de confianza.

Lo diferente de esta vez, es querer compartir restando el tono de reproche hacia mi persona. Es un camino muy andado para mí, un laberinto que no me deja en la nada. Tengo algún proyecto importante, algo en donde mi ego se ve amenazado, como es trabajar en una tesis, en algún escrito importante para mi trabajo, o este blog. Me entra esta tensión sutil, soslayando a sentarme y comenzar. Sé que esto no es solo dislexia, también es mi distracción, mi dificultad para establecer prioridades. Luego llegan una marea de reproches, con ecos de lo que escuche en mi vida escolar, etiquetas como flojo, como indisciplinado, y luego más bloqueo, luego enojo, frustración, y al final de cuentas lo que funciona es hacer las cosas con todo y el temor.

Quiero lograr llegar al punto en donde pueda reconocer y aceptar que este es un proceso común en mí, algo que me acompaña, y que el renegar de ello es inútil. Luego lanzarme. Como lo hago ahora. Resistiendo el querer justificarme, dar explicaciones, hacer pretextos. Esta imperfecta y bella mente mía así es, y así como es, puede crear y compartir cosas importantes. Aun cuando no siga el camino que quisiera que tomara. Para llegar a compartir algo por escrito, tengo que atravesar la aduana de dudas y miedos. A veces la paso sin problemas, a veces me mantengo ahí más de lo que quisiera, y aun así esto no me detiene.

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