08 Oct

Primer aniversario

Hace un poco más de un año empecé este experimento llamado Heterolexia. Fue un buen aprovechar de mi crisis de los 40, viendo mi vida, viendo muchas decisiones, principalmente en tomar el camino de educador y terapeuta, quise ver si existe algo más con lo que pudiera contribuir. Contemplé seriamente diferentes épocas de vivir mi dislexia, y como me ha llevado por un gran viaje, a veces lleno de frustraciones y fracasos, otros de logros inimaginables y aventuras que han aportado a mi crecimiento. Supongo que así es la vida para todos, cada quien vive sus retos y aprende de ellos.
En este viaje mis dificultades y habilidades me llevaron a preguntarme cómo es que aprendemos y qué nos motiva aprender. Esto me encaminó a estudiar psicología, y por muchos años estudié teorías contemporáneas de aprendizaje. Me ayudó a conocer que estaba “mal” en mi, explicando mis dificultades en decodificar texto, en comprensión, en limitaciones en memoria de trabajo. Entre más conocía menos comprendía. Al comenzar a estudiar pedagogía crítica, disability studies, y Lev Vigostky comprendí que un cerebro diferente no es anormal, no es menos, es simplemente diferente. Comprendí que una persona con dislexia y otras condiciones catalogadas como “discapacidades” reflejan más la incapacidad de los sistemas educativos a ser flexibles o atender los intereses y necesidades de sus alumnos, que debilidades cognitivas individuales. Existen diferencias biológicas, si, pero la discapacidad la crea la sociedad.

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18 Sep

Privilegio moderno

Esta semana complete una certificaciones exitosamente. Logre pasar una examinación para cursos de habilidades parenteles, para el cual tenía que leer varios textos. Fue la primera vez en mucho tiempo que no tuve la ventaja de contar con versiones electrónicas para estudiarlas. Esto es un gran problema para mi, no podía usar la tecnología texto a voz. Tener que leer el texto sin este apoyo me reconecto a la frustración y molestia de con dificultad. Mi dilema es entre decodificar y comprender. Si leo el texto tal cual es tanto mi esfuerzo que no captó el significado, y tengo que leer varias veces el mismo párrafo. Puedo brincar palabras, ir armando el significado uniendo parte del texto, hilando la relación de lo que leo con lo que más conozco. Comprendo más y avanzó, pero siempre con lagunas puesto que no leo todos. Además que debo sentir mi atención activida, si estoy cansado, si estoy disperso no importa que tanto lea no comprendo. Fue agotador, frustrante, y molesto. Sentí mucha apreciación de poder completar licenciatura y posgrado leyendo como lo hacía. Mi lectura siempre era incompleta, insatisfactoria, y agotante. Por años estaba convencido que era solo pereza para leer.

Cuando la tecnología texto a voz me liberó del gran peso de decodificar el texto, tenía más atención para atender el significado del texto. La diferencia en la calidad y cantidad en mi es incomparable. Me siento afortunado de vivir en una época en donde dicha tecnología es accesible. Hice cuentas, en lo que va el año he leído 20 libros. Si estoy presumiendo, estoy muy contento de poder hacer esto. Nunca pude presumir de ser un lector voraz. No soy el mejor lector, la tecnología texto a voz no es perfecta, y yo usandola tampoco, pero ahora si me puede interesar un texto y lo TERMINO!!! 

Este es un post de mi serie blog dislexico, en donde me enfoco más en expresarme con mi voz, y me doy el espacio para escribir con mayor espontaneidad y mínima edición. 

01 Sep

¿Debo de llamar mi hijo(a) disléxico(a)?…y si le llamamos Tomy

Un término como dislexia guía a padres, profesionales y educadores a organizar las experiencias de los alumnos para que logren aprender dentro de una institución educativa y para que no se desilusionen por sus dificultades en el proceso de aprendizaje

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07 Ago

Cuando más no es mejor

Las planas -repitiendo palabras por horas en hojas y hojas- nunca me ayudaron a mejorar mi ortografía, ni mi pésima letra manuscrita. De pequeño me llegaron asignar planas y planas para aprender la diferencia entre palabras como tubo y tuvo. Nunca aprendí la diferencia, inclusive adulto. “¿Con cual va, con la v o con la b?” me preguntaba justo antes de preguntarle a google. Hace algunos años, después de no se cuantas búsquedas, me propuse a buscar una manera de recordar la diferencia. Se me prendio el foco cuando vi que el corte transversal de un tubo es circular como la “b”, y esto fue (¡Eureka!), antes de escribir me acuerdo de mi pequeño truco, los artefactos que transportan líquidos son tubos, y tuvo es de tener en pasado no se que (no he desarrollado más trucos para recordar qué tipo de pasado es tuvo).

La reflexión sobre la importancia de acompañar a todos los niños para desarrollar un aprendizaje activo, y sobretodo a quienes vivimos con dislexia,  me llegó a la mente cuando lei el post “Aprendizaje activo: ¿hay algún otro?” de la Dra. Rosa María Torres, de Ecuador, quien es una gran pensadora, investigadora y promotora de la educación en latinoamérica. Este artículo nos puede ayudar a comprender a la dislexia más como un estilo de pensamiento, que una deficiencia en nuestro sistema nervioso.

En un post anterior comente que la deficiencia en la lectoescritura se considera una discapacidad primaria, si existe una diferencia, y existen correlaciones neuronales ligadas a estas. Pero también existe la discapacidad secundaria, en donde un alumno quien no puede tener un aprendizaje activo en el salón de clases por dificultades en lectoescritura, se mantendrá estancado o a un ritmo menor de lo que es capaz de asimilar.

En su post, la Dra. Torres menciona.

[U]na pedagogía activa es, esencialmente, una en la que el movimiento pasa por adentro. Una que estimula al alumno a pensar, a hacerse y a hacer preguntas, a investigar, a problematizar la información que recibe, a dudar, a argumentar, a discutir, a sacar conclusiones propias, a identificar y resolver problemas, a pensar autónomamente, a esforzarse por entender y por aprender, a desear saber más.

Bien vista, una pedagogía activa no debería ser considerada una innovación. Porque el aprendizaje es activo o no es. No hay opción. Y esto es válido tanto para el niño como para el joven y el adulto. Quien no tiene un rol activo en su proceso de aprendizaje, sencillamente no aprende.

Fui muy afortunado en crecer con una familia que creyó en mí, que me apoyó para seguir mis intereses y estimuló mi curiosidad. Mis padres invirtieron en comprar libros, enciclopedias, que era mi google de entonces. Tal vez no leía mucho, pero las ilustraciones me entusiasmaron, quería explorar más, y lo que tenía en casa, no lo tenía en la escuela: un aprendizaje activo. Recuerdo en particular un tomo de la editorial de Times, hablaban sobre cohetes, sobre Ham y Laika, el primer chimpancé y perra en ir al espacio respectivamente. Tenían imágenes de los diferentes tipo de cohetes a través de los años, de sondas espaciales visitando Júpiter, Saturno, Neptuno y Urano. Años después comencé estudiando física, luego me interesó más la psicología y el aprendizaje . Recuerdo unas enciclopedias de disney con cortes transversales de aviones, con dibujos de fabricas explicando como se construyen diferentes productos. Recuerdo como desarmaba cosas para tratar de ver cómo funcionan, y ahora en mis trabajos soy el Techie no oficial. Este aprendizaje activo, fue lo que marcó la diferencia, lo que me permitió ir más lejos académicamente y en la vida. Ya para la secundaria descubrí que podía gestionar mi propio aprendizaje, que lo más aburrido podía buscarle el lado interesante, y fue en este momento en donde pase de ser un alumno mediocre a ser destacado, aún y con mala escritura y faltas de ortografía.

Quienes  vivimos con dislexia (como también sucede con otras condiciones de neurodiversidad como trastorno de déficit de atención, o quienes están en el espectro autista, entre otros) vivimos con una manera de ser activos diferentes a otros. Por ejemplo, para muchos de nosotros dislexicos, memorizar simplemente no se nos da, mientras que para muchos el memorizar puede ser estimulante. Si la expectativa en la escuela es que reflejemos lo aprendido por medio de respuestas correctas, ni se notará nuestro aprendizaje y no aprenderemos.

Como terapeuta en casos de “dificultades” en el aprendizaje no me canso de buscar la manera de inspirar en mis pacientes el aprendizaje activo, que muchas veces no necesariamente se traduce en mejora de calificaciones, pero si en disfrutar del proceso de aprendizaje, aun cuando este ocurra fuera del salón de clases. Es así que como adulto aún me entusiasma saberme crecer en el aprendizaje activo, inclusive en algo tan sencillo -para otros, no para mi- como saber distinguir entre tuvo y tubo.

16 Jul

Superando bloqueo al escribir

Mi dislexia me enseñó a salir adelante y buscar medios para aprender, y me enseñó apasionarme por aprender. Pero en momentos me invaden dudas y la falta de confianza sobre lo que puedo lograr.  Les comparto mi proceso para superar barreras emocionales para superar un bloqueo para escribir.

En las últimas semanas me consumió escribir un proyecto para el trabajo. Puedo escribir con calidad, pero con mucha lentitud, y cuando es un documento de trabajo exige mucho de mi, termino agotado. Con un documento importante necesito tener claridad antes de escribir, realizar investigación (leer documentos, anotar terminología, visitar muchas páginas), luego para documentos extensos realizo diagramas, mapas mentales, y puedo comenzar a redactar ya que tengo claridad. Leer más

14 Jun

Cómo deje de mentir al aceptar mi dislexia

En esta categoría de blog dislexico intento no corregirme tan detenidamente, permitiendo que fluya lo que quiero expresar. Como dislexico, siempre me estoy deteniendo al escribir, como si estuviera caminando en campo minado, y esta categoria de blog intento escribir con mi voz, tal como es, asi espero que perdonen mis errores, pero que logren escucharlos, e ir más alla de estos.

Me costó mucho aceptar mi dislexia. Sucedió hace aproximadamente 10 años, y aunque entendía intelectualmente que tener dislexia no es flojera, no es una falla en el caracter, aun lo vivia así, como una debilidad fundamental en mi ser ¿Por qué? Aún existe en mi sociedad un profundo estigma hacia la dislexia. Gente cercana a mi no me creían al decirles que tenia dislexia, pensaban que era una cuestión de no creer en mí mismo, de inseguridades (que si las tenia, pero no venian de la nada). Puedo ser muy claro en mis ideas, tengo mis momentos, más cuando las hablo, no tanto cuando las escribo. Para escribir tengo que madurar lo que quiero decir, y después de añejar la idea en mi cabeza, puedo comenzar a redactar. Puedo aparentar muy bien no tener dificultades. Pero las tengo. Puedo cometer errores absurdos que para varios son peor tonteria. Inevitable no sentirse tonto cuando pasan. Leer más

29 May

Dislexia ¿un problema de aprendizaje?

He valorado de constantemente descubrir nuevas formas de aprender, nuevas maneras para que mi forma irregular de aprendizaje entre a espacios regulares de enseñanza

De niño escuchaba que tenía problemas de aprendizaje de mis maestros y de psicólogos. Hay maneras más amables y científicas para decir que tenemos problemas de aprendizaje. Hoy por hoy se busca cambiar el término dislexia por trastorno específico del aprendizaje. El clasificar la condición de una persona no es trivial, sobretodo cuando esta clasificación intenta abrir las puertas para contar con apoyos y adecuaciones en el salón de clases. Sin embargo la clasificación es más burocrática que existencial. En términos existenciales, o el cómo comentamos cómo se siente vivir con una condición neurológica que dificulta aprender en un contexto de educación formal, el afirmar que tenemos un problema de aprendizaje no sirve mucho de guia. Leer más

22 May

Carta a un joven o una joven con dislexia (tercer carta)

Desierto de Samalayuca

En la tercera y última carta de esta serie te invito a pensar sobre la inteligencia humana como más dinámica, y con esto aprendas a buscar apoyos y a encontrar las situaciones y actividades en donde tienes habilidades. Esto te llevará más allá de tus dificultades, y estarás orgulloso de ser dislexico o dislexica.

En la primera carta te invité a pensar sobre la dislexia no como una enfermedad, sino como una condición, y esto es muy importante para poder pensar bien el tipo de apoyo que necesitamos. Si estás seguro que es una enfermedad o anormalidad, estarás buscando cómo te puedes arreglar, como puedes estar menos afectado. Esto es una invitación a que te victimices por tu biología. Te quiero ofrecer una alternativa, la dislexia no como enfermedad, la dislexia como un fenómeno ecológico.

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15 May

Carta a un joven o una joven con dislexia (segunda carta)

¿Cómo se siente la dislexia? En esta carta te comparto sobre el impacto emocional de vivir con dislexia, de como internalizamos la autocrítica, y de la importancia de saber negociar con nuestro troll interno para dar lo mejor de nosotros.

De lo que investigues sobre la dislexia, mucho te va dar la impresión de que algo está mal en tu cabeza. Es lo que aprendí en mi formación como psicólogo. Hoy en día el nivel de sofisticación de esta forma de entender la dislexia es alto. Se cuenta con sorprendentes imágenes funcionales del cerebro mientras se lee, se cuenta con ingeniosas maneras de manipular variables cognitivas para detectar deficiencias al procesar información lectora. Sin duda toda esta información te ayudará a comprender mejor el por qué eres diferente a otros desde bases cognitivas básicas y en términos generales las bases biológicas de tu condición, y encontrarás un mar de información del cual fácilmente se puede uno sentir saturado. Aun así quizá no encuentres nada que te ayude. El énfasis por curar, o por regresarnos a ser “normales” aun es muy fuerte en la investigación. Lo que no se explora con tanta profundidad es el impacto personal de la dislexia, el cómo se siente la dislexia. Leer más

07 May

Carta a un joven o una joven con dislexia (primera carta)

Vivir con dislexia genera muchas incógnitas personales sobre nuestra capacidad, sobre nuestro potencial. Como terapeuta que vive con dislexia estoy muy conciente de estos retos, y con esta carta busco guiar a jóvenes que recién entienden su condición y buscan superarse.

Quizá acabas de aprender que tienes dislexia, o ya los sabías, ya te hicieron los estudios en tu niñez, y es ahora que comienzas a comprender cómo el diagnóstico da luz a tus frustraciones más profundas respecto al aprendizaje. Te escribo esta carta un poco queriendo regresar en el tiempo a un versión mía más joven, para compartir algunos insghts que me ahorrarían mucha confusión, dolor, y oportunida pérdidas. No existen máquinas de tiempo, pero si el compartir experiencias.

Se que el aprender con otros te ha enfrentado. Tal vez ahora eres lo suficientemente hábil para esconder tus retos al escribir quizá en aprender, que muchos no sospechan que tienes dificultad. Quizá ya escuchaste tanto en el pasado sobre cómo tu flojera es lo que no te pe

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